jueves, 2 de abril de 2009

El festín de la impunidad/ Wilfredo Cancio Isla













WILFREDO CANCIO ISLA: El festín de la impunidad

3 comentarios:

chiquitacubana dijo...

Que bueno esta tu blog LAzaro, imagina que no habia entrado al de pintura, ni aqui, nunca sabia la puerta, en la cual debia dejarte recados, o aviso de lectura. En esta misma pagina me das dos o tres sugerencias que me apresto a ler en el dia.

Gracias por tus palabras, te sigo

un abrazo.

chiquitacubana dijo...

tu estas en facebook?

Zoe Valdes dijo...

Parece que hay unos cuantos que miran y estudian con lupa mis publicaciones, en lugar de ocuparse de trabajar ellos; corregido el año de publicación de Sangre azul, qué cambia, la diferencia es tan mínima que da risa. ¿Cómo publiqué Sangre Azul? Ahora se interesan en saber, de la misma manera que otros publicaron fuera, en la misma época. Un editor alemán viajó a Cuba en 1993, de ahí mi equivocación, y se entrevistó con autores cubanos por separado, se llama Egon Amman, de la misma manera que hoy Yoani Sánchez publica su libro en Italia, también por aquella época fue a Cuba, Carlo Feltrinelli y se reunió con autores en la UNEAC, a la que no pertenecí, tampoco fui militante de la juventud ni del partido comunista. En pleno período especial se publicaron las novelas que estaban programadas desde hacía años. ¡Ay, querida, qué envidiosilla eres, te mueres del hígado! Pero no te daré el gusto de escribir mis memorias por ahora, no te precipites. Nunca dije que fui disidente en Cuba, jamás lo he dicho, pero sí que me enfrenté dentro de Cuba a los que tú, cabeza de chorlito, jamás soñastes con enfrentarte porque nunca, nunca, pudiste llegar a ellos. Porque si hubieras llegado te hubieras acomodado, como hiciste tantas veces y todavía haces. No salí de Cuba jineteando, salí con una novela, que quede claro. Ahora, los que en el anonimato todavía siguien chapoteando en su propia mierda. ¡Vayanse todos a trabajar, les ruego! Ah, y no me metan miedo con que información secreta sobre mí anda rondando en los blogs cochinos. Miedo no come miedo. Todo lo que se hable en esos blogs, no sólo son infundios, además sólo lo leen ustedes, los cuatro puercos que se dedican a restregarse en el cochiquero.